Eleternoinsatisfecho

Cólera en Zimbabue.

Publicado en Actualidad, Africa por eleternoinsatisfecho en 30 Mayo 2009

Esto no es importante, a nosotros no nos importa… ¿Eso que coño es?
Su “majestad” el Rey D.Juan Carlos, el principito de Inglaterra,el inútil de Zapatero y el sinvergüenza integral de Berlusconi si van a hacerse las fotitos a la final del Barcelona y el Manchester( con el gasto brutal que ello supone)…eso es primordial, portada en todos los medios, algo inolvidable, sublime,estratosférico!!! Un acontecimiento histórico de vital importancia  sin lo que el mundo mañana no podrá seguir funcionando!!!!

Y Obama - el nuevo LIBERTADOR del mundo!!!!-, super atareado tratando de encubrir las torturas en Guantánamo

¿Lo otro? ¿Zimbabue? ¿Eso dónde coño está? ¿Cien mil muertos por cólera? ¿Es que el perro es mío? No hay petróleo,no genera beneficios,además negros…no es rentable,no viste. Esta humanidad no tiene arreglo,no hay por dónde cogerla…¿Zimbabue?…

¡¡¡¿Que coño será eso?!!!

 

Nota:

Cruz Roja y la Iglesia Católica ( que por supuesto son unos sivergüenzas y unos abusa niños inquisidores), sí están hace tiempo allí…

A más de uno debería caérsele la lengua y los dedos a trozos!!!

  

 

 

  • El devastado país africano lleva nueve meses padeciendo el peor brote de esta enfermedad en el continente en los últimos quince años.
  • Yan han muerto casi 4.300 personas.
  • Las agencias de cooperación y las ONG denuncian que la comunidad internacional no está ayudando lo suficiente.
  • Las claves de la crisis y de la enfermedad, en 25 preguntas y respuestas.

Minuteca todo sobre:

MIGUEL MÁIQUEZ. 30.05.2009 – 09:02h

La cifra de afectados por la epidemia de cólera en Zimbabue está a punto de llegar al simbólico número de 100.000. El brote comenzó hace menos de un año y, desde entonces, han muerto ya casi 4.300 personas ante los ojos de un Gobierno incapaz de hacer frente a la situación y de una comunidad internacional que no presta ni la ayuda ni la atención suficientes.

La incansable labor de las agencias de asistencia humanitaria y de las ONG que trabajan en la zona no basta, pero ha conseguido que la epidemia, según la OMS, esté empezando a remitir ligeramente. Volverá a repetirse, no obstante, si las colapsadas infraestructuras sanitarias del país no mejoran.

La crisis estalló hace ya nueve meses en plena turbulencia política y con un recién estrenado y frágil Gobierno de unidad nacional en Zimbabue, demasiado dependiente aún del desastroso hacer político y económico del presidente Robert Mugabe. La respuesta del mundo, en comparación con la dedicada a la epidemia de Gripe A, por ejemplo, no ha sido precisamente rápida.

Éstas, son en 25 preguntas y respuestas, las claves de la epidemia de cólera en Zimbabue y de una enfermedad que, pese a haber sido prácticamente desterrada en Occidente, sigue siendo letal en buena parte del planeta.

1. ¿QUÉ ES EL CÓLERA?

El cólera es una enfermedad aguda y diarreica, provocada por una bacteria denominada Vibrio cholerae. Se manifiesta como una infección intestinal y tiene un periodo de incubación corto, entre uno y cinco días.

Normalmente la infección es benigna y ni siquiera presenta síntomas, pero en aproximadamente uno de cada veinte casos puede ser muy grave. En estos casos, la pérdida rápida de líquidos corporales lleva a la deshidratación y la muerte puede llegar en tan sólo unas horas.

2. ¿CÓMO SE TRANSMITE?

Bebiendo líquidos o comiendo alimentos que estén contaminados por la bacteria (casi nunca por contacto directo entre personas). En casos de epidemia, la principal fuente de contaminación suelen ser las heces de personas infectadas en contacto con aguas residuales. Cuando la epidemia sucede en áreas con tratamientos inadecuados de agua potable y problemas de alcantarillado, su extensión es muy rápida.

3. ¿DESDE CUÁNDO SE SABE ESTO?

La bacteria fue descubierta por el médico italiano Filippo Pacini en 1854 y el español Jaume Ferran i Clua elaboró la primera vacuna. El británico John Snow llegó a la conclusión de que la bacteria se transmitía por el agua contaminada tras observar que la mayoría de las personas que habían muerto de cólera en un barrio de Londres habían bebido agua de una fuente pública sin hervirla previamente.

4. ¿DE DÓNDE PROCEDE?

La enfermedad era endémica originalmente en torno al río Ganges, en India. Las rutas comerciales por tierra y mar la extendieron, primero a Rusia, luego a Europa Occidental y después a América durante las grandes migraciones de irlandeses e italianos de principios del siglo XX.

Los modernos sistemas de depuración de agua y alcantarillado han hecho que ya no se considere una amenaza grave en Europa y América del Norte, pero sigue siendo letal en la inmensa parte del planeta conocida como tercer mundo.

5. ¿QUIÉNES SON MÁS PROCLIVES A INFECTARSE?

Investigaciones recientes sugieren que determinados tipos sanguíneos son más vulnerables a la enfermedad. Los tipos 0 serían los más proclives, y los tipos AB, los menos. También influye que el sujeto tenga un sistema inmunológico débil o esté mal alimentado. Por eso el problema es más grave en los países no desarrollados.

6. ¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS?

En estado grave, el cólera presenta dolor abdominal, diarrea acuosa profusa y vómitos, y va derivando progresivamente hacia entumecimiento de las piernas, apatía, pérdida de memoria, piel arrugada, palidez extrema y, finalmente, muerte.

7. ¿CÓMO SE TRATA?

El tratamiento más importante es el reemplazo de fluidos. Si la enfermedad no es grave, puede bastar beber mucha agua e ingerir suero. En caso contrario, son necesarios líquidos intravenosos y antibióticos para tratar de acortar la duración de la diarrea expulsar las bacterias en las heces.

8. ¿PUEDE PREVENIRSE?

Sí. Con un adecuado sistema público sanitario, especialmente, en la red de agua.

Un tratamiento médico precoz y correcto puede reducir considerablemente la mortalidad. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), si éste se administra de forma adecuada, la tasa de letalidad debería ser inferior al 1%. Si no puede alcanzar entre un 30 y un 50%.

Estas son las cifras que se observan a menudo en situaciones de crisis con hacinamiento, acceso limitado a la atención médica y una gestión medioambiental precaria.

9. ¿HAY VACUNA?

Sí, pero proporciona solamente una protección parcial y durante un corto periodo de tiempo, y tampoco previene la infección asintomática. La OMS dispone de vacunas anticoléricas orales inocuas para la población general y el personal sanitario, pero aún está investigando cómo efectuar una vacunación masiva que sea realmente eficaz.

10. ¿CUÁNDO COMENZÓ LA ACTUAL EPIDEMIA EN ZINBABUE?

En agosto de 2008. La epidemia de cólera en Zimbabue coincidió con una crisis política y la peor crisis económica que ha padecido el país en su historia, en la que casi desaparecieron los alimentos de las tiendas, los centros hospitalarios se cerraron y el Gobierno cerró el país a la ayuda humanitaria internacional.

11. ¿CÓMO ES DE GRAVE?

Según la Cruz Roja, la epidemia de cólera en Zimbabue es el peor brote registrado en África en los últimos 15 años. “El brote es mucho peor que el último grave de 1992. En Zimbabue hay cada año un brote de cólera, pero nunca habíamos visto uno de estas dimensiones”, afirmó un portavoz de la OMS en diciembre del año pasado.

12. ¿CUÁNTAS VÍCTIMAS HA HABIDO HASTA AHORA?

La cifra de infectados se acerca a los 100.000 (en un periodo de tiempo que no llega al año). El pasado 26 de mayo había 98.0309 casos confirmados y 4.283 fallecidos.

13. ¿CÓMO HA AFECTADO A ZIMBABUE?

La epidemia ha supuesto un golpe más en la ya de por sí deteriorada situación económica y social de Zimbabue, causa, a su vez, de la gravedad del brote.

Médicos Sin Fronteras denunciaba el pasado mes de febrero que “la crisis política de Zimbabue y el desmoronamiento económico han llevado a que el acceso a la asistencia médica pública sea irrisorio; a que las infraestructuras estén colapsadas; a que haya una epidemia aplastante de Sida; a una continua espiral de violencia política; a una falta de comida acuciante, al aumento de la desnutrición; al desplazamiento de la población y a la búsqueda de refugios en los países vecinos”.

14. ¿CUÁNTAS PERSONAS HAN HUIDO?

Durante los primeros meses de la epidemia, decenas de miles de personas huyeron de las zonas afectadas e intentaron cruzar de forma ilegal la frontera con Sudáfrica, país que declaró la región fronteriza como “zona catastrófica”. Actualmente, se calcula que tres millones de zimbabuenses han tenido que buscar refugio en este país. Se trataría, según Médicos Sin Fronteras, 

del mayor éxodo desde un país que no sufre un conflicto.

15. ¿POR QUÉ HA SIDO TAN DEVASTADORA LA EPIDEMIA EN EL PAÍS?

Las agencias internacionales de asistencia consideran que el sistema de atención médica y las redes de cloacas y de agua potable de Zimbabue se colapsaron en medio del caos político y la violencia desatados el año pasado en la zona. De hecho, tanto UNICEF como la OMS vienen denunciando desde hace años que los servicios están desbordados en un país que llegó a tener los mejores hospitales del sur de África en los años se

senta.

Zimbabue llegó a acusar al Gobierno británico de usar el cólera como un “arma bacteriológica” para justificar una invasión

“En Harare (la capital) hay agua pero no sabemos cómo llega. Tratamos de utilizar pastillas para depurarla y también hemos transportado medio millón de barriles de agua potable. La bacteria del cólera se mata con tan sólo hervir el agua pero el problema es que no tienen leña ni electricidad para hacerlo”, re

lataba hace unos meses a El País un responsable de UNICEF.

Aún así, el ministro de Información zimbabuense, Sikhanyiso Ndlovu, llegó a acusar al Gobierno británico de utilizar deliberadamente el cólera como un arma de “guerra bacteriológica” para justificar una invasión militar en Zimbabue.

16. ¿QUIÉN GOBIERNA EN ZIMBABUE?

Robert Mugabe, de 85 años, es el presidente desde que Zimbabue se independizó del Reino Unido, en 1980. Su prestigio inicial como héroe de la independencia se fue deteriorando rápidamente por su responsabilidad en la crisis económica del país y por la dudosa legitimidad de su gobierno (acusaciones de fraude electoral y de represión violenta contra sus opositores). Se le ha acusado asimismo de haber instigado la masacre étnica que tuvo lugar entre 1980 y 1987 (más de 20.000 ciudadano

s de la etnia Ndebele asesinados).

Tras una violenta crisis política e intensas negociaciones con Mugabe, y bajo fuertes presiones internacionales, el opositor Morgan Tsvangirai se convirtió en primer ministro el pasado 11 de febrero, en un intento de alumbrar un Gobierno de unidad nacional.

17. ¿EN QUÉ SITUACIÓN ESTÁ EL PAÍS, APARTE DE LA EPIDEMIA?

Zimbabue tiene una población de 11,3 millones de personas. La esperanza de vida es de 45 años. La tasa de mortalidad infantil es del 32/1000. Unas 140.000 personas murieron en 2007 a causa del Sida (un millón de zimbabuenses son huérfanos por el VIH, que afecta a uno de cada 10 adultos). El 90,7% de la población, no obstante, está alfabetizada (uno de los índices más altos de África).

La crisis económica que acabó de explotar el año pasado tras siete años de recesión presentaba una tasa de desempleo de más del 70% y una inflación disparada hasta el 31.000

.000%.

A finales de los años noventa, unos 4.500 latifundistas blancos poseían cerca de 11 millones de hectáreas de la superficie cultivable del país (el 70%), mientras que un millón de pequeños propietarios negros se repartían 16 millones de hectáreas de tierra de mucho peor calidad. Miles de granjeros europeos fueron desposeídos y expulsados en una polémica, y en ocasiones, violenta, campaña de Mugabe.

18. ¿QUÉ SE ESTÁ HACIENDO PARA COMBATIR LA EPIDEMIA?

Desde la formación del Gobierno de unidad nacional, el Ejecutivo afirma haber dedicado especial atención a la epidemia de cólera, aunque con medios muy limitados, y las organizaciones internacionales han incrementado su as

istencia.

UNICEF anunció una donación de 6,5 millones de dólares para combatir la epidemia y ayudará en la perforación de más de 100 pozos. Este organismo ha donado ya más del 70% de los medicamentos esenciales.

Oxfam ha proporcionado agua potable, jabón y desinfectantes a 620.000 personas y ha dotado de lavabos a varios colegios en la provincia de Masvingo. Desde el principio de la epidemia, Médicos Sin Fronteras ha tratado a más de 45.000 pacientes.

La OMS y sus asociados de la Red Mundial de Alerta y Respuesta ante Brotes Epidémicos (GOARN) tienen un gran equipo trabajando en el Centro Nacional de Control del Cólera, con sede en Harare.

19. ¿ES SUFICIENTE LA AYUDA QUE LLEGA?

No. La ONU pidió a la comunidad internacional 550 millones de dólares para proporcionar asistencia humanitaria en el país, y la Cruz Roja necesita 3,4 millones de dólares para obras a medio y largo plazo con la rehabilitación de sistemas sanitarios, para prevenir focos de nuevas infecciones de cólera. En febrero, esta entidad denunciaba que sólo había recibido el 45% de los 9 millones de dólares solicitados el pasado 23 de diciembre.

La OMS mostró también su frustración por la falta de respuesta de los donantes, asegurando que, al margen de los problemas iniciales puestos por el propio Gobierno de Zimbabue, su respuesta había sido “decepcionante”. “Es una crisis mayor y no logramos encontrar la financiación. Es increíble que no podamos financiar esas operaciones”, afirmó. Dominique Legros, representante de esta organización.

20. ¿CÓMO HA AYUDADO ESPAÑA?

Entre otras ayudas, el pasado mes de diciembre, Cruz Roja Española, la Agencia Española de Cooperación y Desarrollo (AECID) y la Junta de Castilla y León enviaron a Zimbabue una unidad de saneamiento masivo (ERU) con capacidad para asistir a más de 20.000 personas afectadas por el cólera.

21. ¿HA PASADO YA LO PEOR?

Puede que sí. Aunque la situación sigue siendo muy grave, la OMS informó a finales de marzo de que la crisis creada por el brote de cólera en Zimbabue estaba mejorando. En la semana que finalizó el 14 de marzo se notificaron 2076 casos. Aunque esta cifra sigue siendo elevada, hay que compararla con los 3812 casos de la semana anterior.

El porcentaje de muertes en la comunidad, es decir, fuera de los centros de tratamiento, sigue siendo elevado, pero había disminuido del 62% al 33%.

El problema es que, sin unas convenientes y durareras infraestructuras sanitarias, la situación puede repetirse fácilmente.

22. ¿QUÉ OTRAS GRANDES EPIDEMIAS DE CÓLERA HA HABIDO?

A lo largo de la historia, poblaciones de todo el mundo se han visto afectadas esporádicamente por graves brotes de cólera.

  • La primera gran epidemia de cólera de la que se tiene noticia ocurrió en 1816. Comenzó en el Golfo de Bengala y se extendió, a través de la India, desde China hasta el Mar Caspio.
  • En 1961 se declaró en Indonesia la séptima ola pandémica de cólera, que se propagó rápidamente a otros países de Asia, Europa, África y, finalmente, en 1991, América Latina, que había estado libre de la enfermedad durante más de un siglo. El cólera se extendió rápidamente en esta región, causando casi 400 000 casos notificados y más de 4000 defunciones en 16 países de América durante ese año.
  • En 1992 apareció en Bangladesh un nuevo serogrupo que causó una extensa epidemia.
  • En Occidente, la última epidemia grave sucedió en 1892 en Hamburgo (Alemania), con 8.000 muertos.

23. ¿QUÉ IMPACTO SOCIOECONÓMICO TIENE EL CÓLERA?

Según explica la OMS, los brotes de cólera causan reacciones de pánico, desorganizan la estructura social y económica y pueden dificultar el desarrollo de las comunidades afectadas.

Las reacciones de pánico injustificadas de otros países pueden dar lugar a restricciones de los viajes desde los países en que se haya declarado el brote, o a limitaciones de las importaciones de ciertos alimentos. Por ejemplo, el brote de cólera registrado en el Perú en 1991 le costó al país 770 millones de dólares, debido a los embargos impuestos al comercio de alimentos y a los daños que sufrió el turismo.

24. ¿QUÉ OTRAS EPIDEMIAS GRAVE

S PADECE EL MUNDO ACTUALMENTE?

  • Sida. Afecta a unos 33 millones de personas en todo el mundo, la mayoría, en países en desarrollo. Cada año se infectan unos 2,5 millones.
  • Malaria. Cerca de un millón de personas muere actualmente cada año como consecuencia de malaria o paludismo, en su mayoría niños de menos de cinco años. Cada año se diagnostican entre 189 y 327 millones de casos de una enfermedad que puede prevenirse con medicamentos.
  • Tuberculosis. En 2007 hubo 1,3 millones de muertes por tuberculosis entre personas sin VIH. En España mueren cada año por esta enfermedad unas 800 personas.
  • Hepatitis B y C. Debido a sus efectos agudos o crónicos, alrededor de 600.000 personas mueren cada año por las variantes más graves de la hepatitis.
  • Dengue. Es la enfermedad tropical más expandida después de la malaria. Se transmite, como ésta, a través de mosquitos. Según la OMS, 50 millones de personas se infectan con dengue cada año.
  • Fiebre amarilla. Causa unos 30.000 muertos al año. Amenaza a una treintena de países africano y es también endémica en nueve `países sudamericanos.
  • Gripe A. La actual epidemia causada por el virus A-H1N1 había causado hasta el 29 de mayo, según la OMS, 99 muertos, con 15.510 infectados confirmados.

25. EL DÍA A DÍA DEL CÓLERA EN ZIMBABUE

La BBC publicó el pasado mes de diciembre un reportaje en el que se daba cuenta de la situación creada por el cólera en Zimbabue a través de testimonios recogidos en diversas partes del país. Estos son algunos extractos:

  • Harare (la capital): “Los baños comunales cerca de los hostales que hospedan a cientos de familias se han roto. Como no funcionan las cañerías, las aguas negras fluyen desde el tercer piso para abajo, dejando su rastro en las ventanas. Y en las paredes de la calle, una gruesa capa de suciedad se ha acumulado durante los últimos meses”.
  • Masvingo: “La crítica situación de escasez de alimentos está obligando a miles de personas hambrientas a sobrevivir con frutas silvestres, lo que empeora la situación debido a que éstas no son limpiadas adecuadamente. Miles de pacientes han quedado varados debido a que casi todos los institutos sanitarios gubernamentales están cerrados indefinidamente por falta de financiación”.
  • Mutare: “Mientras las personas están luchando contra la amenaza del cólera, miembros de la Armada Nacional de Zimbabue están registrando casa por casa para arrestar a los ciudadanos que tengan en su poder moneda extranjera”.
  • Bulawayo: “La crisis ha hecho que muchas escuelas cierren. Una situación que empeora en la medida en que profesores desempleados emigran a Botswana o Sudáfrica en busca de trabajo. Mientras, en las aldeas del sur de ésta región los aldeanos piden más ayuda alimentaria, pues la hambruna aumenta”.
  • Chinhoyi: “En la localidad de Karoi, los programas de inmunización para niños menores de cinco años han sido suspendidos. Profesionales sanitarios en el hospital confirmaron que las vacunas contra la polio, sarampión, tétano, entre otras, tuvieron que suspenderse por falta de medicamentos”.
  • Vía:
  • www.20minutos.es

¿Hasta cuando?

Publicado en Actualidad por eleternoinsatisfecho en 16 Abril 2009

A los cirujanos plásticos

Publicado en Actualidad por eleternoinsatisfecho en 13 Abril 2009


Desde El blog de los mudos y para todo aquél médico que pueda leer esto,en especial si son cirujanos plásticos,les hacemos un llamamiento para que en la medida de lo posible colaboren activamente.
Es un artículo que extraemos del periódico el Mundo del año 2008 y que tiene absoluta vigencia(pinchar-www.elmundo.es/elmundo/2009/04/06/espana/1239033466.html)

África del Este cuenta con unas decenas de cirujanos plásticos para millones de pacientes
La cirugía dermatológica y reconstructiva apenas tiene cabida. Miles de africanos afectados de tumores, malformaciones congénitas, accidentes o infecciones que dañan los tejidos no reciben asistencia por falta de medios y de profesionales entrenados. Unos pocos viajan de hospital a hospital y de un país a otro.
ISABEL PERANCHO
Una niña espera a ser atendida en uno de los 50 dispensarios para población albina con los que cuenta <span class=Tanzania. (Foto: BET-SABÈ RIBAS)” title=”Una niña espera a ser atendida en uno de los 50 dispensarios para población albina con los que cuenta Tanzania. (Foto: BET-SABÈ RIBAS)”

Huyendo del sol, del astro Rey omnipresente en su tierra. Así transcurre la vida de los albinos africanos, negros nacidos con la piel blanca, casi transparente, debido a la ausencia total de melanina. La ubicua radiación ultravioleta lacera su epidermis y la aboca al cáncer. Los ‘fantasma’, como se les conoce en algunas naciones africanas, presentan lesiones precancerosas siendo aún niños. Por eso su esperanza de vida apenas supera los 40 o 50 años. La dolencia, que se transmite genéticamente, les roba como media una década frente a sus vecinos que nacieron sanos y con la piel pigmentada.

Sólo en Tanzania están registrados oficialmente 4.000 albinos, aunque se cree que la cifra real supera los 170.000. Viven repartidos en decenas de poblados, donde no sólo se exponen a los rigores del sol, sino a la discriminación de sus compatriotas y a la superchería local. Las noticias hablan de persecuciones y asesinatos fruto de la creencia de que están hechizados y de que sus órganos atraen la riqueza.

Pero su principal enemigo brilla en lo alto del cielo cada mañana. El Gobierno tanzano decidió hace 10 años acudir en su ayuda y puso en marcha un programa para enseñar a los albinos a protegerse del sol. Al menos 700 viven ahora parapetados tras gorras, gafas, ropa de manga larga y crema solar, un producto que no se fabrica en África. La asistencia sanitaria de muchos albinos depende de un equipo del Centro Regional de Formación en Dermatología del Kilimanjaro Christian Medical Centre (KCMC), conocido como uno de los ‘big four’, uno de los cuatro grandes hospitales de Tanzania, situado en la ladera norte de la montaña a la que debe su nombre, en Moshi, una ciudad de 200.000 almas al noreste del país. Un dermatólogo, una enfermera y un terapeuta ocupacional se desplazan dos veces al año a alguno de los 50 dispensarios repartidos por los alrededores, que distan del hospital una media de entre 30 y 80 kilómetros.

No podría ser de otro modo. La distancia resulta insalvable para una población que no dispone de medio de transporte, ni apenas de cultura sanitaria. «Cuando detectas una lesión tumoral les aconsejas ir al hospital, pero significaría varios días de viaje, así que tardan y, cuando acuden, la capacidad de resolver su caso quirúrgicamente es limitada», explica Pedro Jaén, jefe del Servicio de Dermatología del Hospital Ramón y Cajal de Madrid.

Junto con otros seis especialistas españoles en dermatología, anestesiología y cirugía plástica, Jaén estuvo visitando este verano varios de los dispensarios atendidos por los profesionales del KCMC, gracias a un programa de colaboración con la Fundación Cirujanos Plástikos Mundi (www.cpmundi.org), una organización sin ánimo de lucro radicada en las Islas Baleares.

DISPENSARIOS

Son las propias comunidades albinas las que han empezado a organizarse para mejorar su calidad de vida. Se trata de un grupo receloso y precavido, pero actualmente cuenta con representantes que dinamizan este tipo de actividades e, incluso, recientemente han ‘colocado’ a uno de ellos, Al Shaymaa Kwegyr, como diputado en el gobierno tanzano.

Son esos afectados que actúan de enlace los que movilizan al resto: reclutan pacientes para el programa, que es de adhesión voluntaria, coordinan la visita asistencial, avisan a la población y, si el caso lo requiere, se encargan del traslado a un centro hospitalario.

Todo está a punto cuando los sanitarios llegan: los pacientes esperan pacientemente su turno. Allí reciben explicaciones sobre en qué consiste su enfermedad y cómo tratarla. «Fundamentalmente se les enseña a protegerse del sol y que deben cubrirse la piel completamente tanto con ropa como con crema solar en las zonas expuestas», relata Jaén.

La organización, que se nutre de las donaciones internacionales, entrega a cada persona dos gorras para cubrirse la cabeza, dos pares de gafas para preservar los ojos de la luz (el albinismo causa fotofobia) y un bote de protector solar para seis meses. «Hay que mostrarles cómo han de aplicárselo. No les gusta que se note que llevan crema, así que se les dan productos cosméticos, de índice de protección bajo, porque si no los rechazan. Aunque no son los óptimos, siempre es preferible que los utilicen», explica el dermatólogo.

De hecho, hubo un intento por desarrollar una crema elaborada localmente pero, al parecer, la textura no resultó del agrado de los albinos y el proyecto se aparcó. Así que siguen empleando la que procede de donaciones.

Si no utilizan estos productos, todos acaban con cáncer cutáneo. «Hay una diferencia brutal entre la piel de los que se cuidan y la de los que no lo hacen. Los segundos están llenos de manchas y de queratosis actínica, una lesión precancerosa», agrega Jaén.

Por eso, además de las revisiones médicas semestrales, el programa organiza talleres ocupacionales en los que se profundiza en la educación para la salud. Por ejemplo, en uno de ellos se acondicionan las gorras procedentes de las donaciones añadiéndoles telas para cubrir la zona del cuello. El objetivo es que los afectados comprendan la importancia de que se impliquen activamente en su autocuidado.

La labor de sensibilización se traslada a la comunidad. A los maestros de las escuelas primarias a las que asisten albinos se les enseña que los afectados simplemente sufren una enfermedad y se les insta a ayudar a los pequeños, por ejemplo, colocándoles en los primeros asientos de la clase, ya que muchos tienen déficit visuales, y facilitándoles una lupa para que puedan leer.

Este esfuerzo está dando frutos: «La mayoría cumple el tratamiento porque ve el resultado, aunque algunos no lo hacen», reconoce Daudi Rajabu Mavura, un joven médico tanzano del Centro Dermatológico del KCMC, que este mes de octubre ha realizado una estancia formativa en cirugía láser en el Hospital Ramón y Cajal.

Son los dermatólogos los que se encargan de evaluar el grado de cumplimiento de los consejos preventivos y de examinar pormenorizadamente la nívea superficie cutánea de los albinos en busca de lesiones sospechosas. «Buscas signos de fotoenvejecimiento y queratosis actínica, que se caracteriza porque la piel tiene una apariencia áspera, algo elevada y enrojecida. Es muy frecuente y la vemos ya en los niños pequeños», cuenta el experto español.

Estos precánceres se eliminan ‘in situ’ con crioterapia o aplicando una medicación, el 5 fluorouracilo. Pero si el examen revela la presencia de un tumor en toda regla, el tratamiento se traslada al KCMC. Y aquí llega la segunda parte del problema. La cirugía dermatológica y reconstructiva apenas tiene cabida en los países de África del Este. Millones de pacientes con tumores, malformaciones congénitas o adquiridas, secuelas de quemaduras, accidentes o infecciones que dañan los tejidos cutáneos no reciben asistencia por falta de medios y de profesionales formados en estas técnicas quirúrgicas, que no se pueden aprender en las facultades de medicina.

En países como Tanzania y otras naciones limítrofes como Kenia, Etiopía, Uganda, Ruanda, Burundi, Zambia, Malawi o Mozambique, hay 200 millones de habitantes y tan sólo 30 cirujanos experimentados. En el KCMC, que es un centro universitario, la especialidad de cirugía plástica y de la mano se cubre gracias a una especialista que se traslada desde Kenia una vez al año.

En esta situación, se entiende que el cáncer de piel y otras lesiones que afectan a tejidos visibles queden en segundo, tercer, quinto plano… Una coyuntura que el KCMC intenta cambiar con la ayuda de la fundación española Cirujanos Plástikos Mundi. Gracias a un acuerdo entre ambas entidades, en 2005 empezó a tomar forma el proyecto de construcción de la primera Unidad de Cirugía Reconstructiva en África del Este.

Todavía no es una realidad física, pero la colaboración de los profesionales españoles en la tarea de formar a sus colegas africanos es ya todo un clásico. La unidad, de la que ya se están levantando las paredes, es la culminación de un programa formativo iniciado hace casi una década en este hospital del noreste tanzano, cuyo centro de dermatología, creado por un especialista alemán residente en el país, el doctor Grossman, es una referencia en el área.

Decenas de cirujanos africanos acuden periódicamente a los talleres prácticos que la fundación balear imparte gracias a la contribución desinteresada de especialistas españoles que ceden parte de sus vacaciones a esta causa. Cada taller dura unos 15 días durante los cuales se operan de 15 a 50 casos que, si no fuera por estas visitas, habitualmente se quedarían sin tratamiento: labios leporinos y fisuras del paladar, quemaduras y sus secuelas, injertos, tumores, lesiones dermatológicas…

«Estos casos no se atendían porque no se sabía cómo», relata Ángela Llinas, cooperante y ex coordinadora de proyectos de Cirujanos Plástikos Mundi, creada en 2000 por el especialista mallorquín Francisco Javier Beut, un veterano en la cooperación médica con 17 años de experiencia en misiones quirúrgicas.

«Al principio nos centramos en las expediciones, es decir, en viajar a los centros y operar durante varios días. Pero enseguida se vio que esta forma de trabajo no era la solución y en 2002 empezaron los primeros talleres, a los que asisten entre 10 y 15 cirujanos de varios países de la zona. El objetivo es que sean ellos los que puedan realizar las intervenciones después de participar en uno o dos. Lo importante es el efecto dominó», asevera Llinas.

La sobresaturación de los quirófanos en centros como el KCMC y la falta de instrumental apropiado representan un reto para los especialistas extranjeros. En el último taller de cirugía dermatológica, el equipo de Jaén tuvo que facturar con las maletas sus aparejos quirúrgicos, como un electrobisturí, todo ello cedido por su hospital madrileño.

El material docente también se adapta a las circunstancias locales. La fundación española edita sus propios manuales teniendo en cuenta qué tipo de medicamentos, productos sanitarios y equipos médicos van a tener opción de poder utilizar sus alumnos en los hospitales africanos. «Muchos pacientes se operan sin emplear antibióticos que eviten el riesgo de infecciones y tampoco se aplica analgesia para el dolor, tanto durante como después de la cirugía. Simplemente se duerme a los enfermos con gases anestésicos», indica la cooperante española.

«La resignación con la que los pacientes encajan la enfermedad, el riesgo de la intervención y el dolor» fue precisamente una de las cuestiones que más impresión dejó en el dermatólogo madrileño. «Ves una dimensión de los problemas que en nuestros países ya no existe, y te das cuenta de que eres el eslabón final del tratamiento: aquí sabes que cuando no estás, otro compañero resuelve el problema; allí si no lo haces tú, no lo hace nadie», reconoce Jaén.

APRENDIZAJE

Este especialista recomienda la experiencia a sus colegas no sólo como vivencia humana y personal, sino como un complemento al aprendizaje para los médicos en formación. «Es una oportunidad para aprender cosas, ya que te enfrentas a lesiones que en España dejaron de verse hace muchos años», insiste.

Una realidad chocante en naciones, como la nuestra, en la que acudir al médico es casi un hábito. En África, es el último recurso. Incluso, en situaciones de urgencia extrema. «Cuando alguien se quema, primero van al curandero y después intenta curarse en casa. Cuando llega al hospital lo hace con unas secuelas terribles», ilustra Llinas.

A la falta de conocimiento y a las dificultades de acceso, se añaden los impedimentos económicos. Los precios de la cirugía africana, mayoritariamente privada, son irrisorios en comparación con los de las naciones occidentales y se sitúan en torno a 20 euros. Pero representan una suma importante para la mayoría de las familias tanzanas: el salario medio mensual de un trabajador no supera los 70.


La salud en Tanzania
La República Unida de Tanzania, o simplemente Tanzania, cuenta con 39 millones de habitantes. Se trata de una de las naciones más estables del África Central y del Este. Hay 120 grupos de origen bantú que reúnen a la mayoría de la población, pero no rivalizan entre ellos.Una cuarta parte de la población vive en ciudades. La tasa de alfabetización es del 7,2% y la escuela primaria es gratuita.

El 66% de los habitantes cuenta con servicios de salud. El gobierno cubre la asistencia a los mayores de 60 años, a los menores de cinco y a las embarazadas.

La malaria, el virus del sida y la tuberculosis son las prioridades sanitarias.

La mortalidad infantil alcanza el 92% y la esperanza de vida apenas llega a los 60 años.

El ratio de médicos por habitante es de uno por cada 21.000. En España, por ejemplo, tocamos a tres por cada millar de ciudadanos.


Un solo especialista que rota por todo el país
En Tanzania la cirugía plástica representa la diferencia entre una vida al margen de la sociedad y una completa integración. Lo dice uno de los cooperantes de la Fundación Cirujanos Plástikos Mundi. Y, en ocasiones, también la frontera entre la vida y la muerte. Es el caso de los menores que sufren labio leporino o fisura palatina (paladar hendido), una malformación congénita muy frecuente, debido a la falta de controles regulares durante el embarazo y a que las mujeres encinta no toman ácido fólico. Sólo en África del Este, nacen cada año 1.500 afectados por la dolencia. Además de secuelas estéticas, que si no se resuelven les estigmatizan para el resto de su vida, sufren problemas del habla, infecciones recurrentes y dificultades para deglutir alimentos. «Hay recién nacidos que sabes que no vas a volver a ver porque no podrán comer», relata Ángela Llinas. En Occidente estos casos se operan antes de que los bebés cumplan 18 meses. En África se intervienen incluso de adultos por la escasez de médicos entrenados. En Zambia, por ejemplo, un solo cirujano plástico recorre todos los hospitales del país para operarles.